Sobre la sombra de un árbol


Respiro el olor a luz antes de abrir los ojos,
un haz de sueño a la sombra,
hilado rollo la mente para tejerla, pierde el punto,
cae la realidad, una pedrada al cristal del sueño,
desenredos terminan el manto que no culmina.
Se rompe la lógica, nace una ilusión.

Sobre la escalera de luz trepo la sombra de un bonsái
para recoger frijoles mágicos;
dentro del nido sombreado llueve albores en mi rostro,
a la luz del silencio, bote el alma que rema por los aires.

Se esconde mi madre en el parque,
mientras escapo por la luz de su ventana.
Desde la copa de un árbol,
su ojo cristal, escala enfoque-tronco-arriba
hasta alcanzarme en las ramas de la sombra.

Se asusta el corazón de sus propios latidos
que vienen del abismal eco;
nerviosismo interno cabalga sobre el miedo.
Con la punta-pisca de los dedos,
condimenta la mirada momentos sanos de vida.

Aprendió a saltar mi cerca de púas,
juntos corrimos a lanzarnos hacia el llano,
oasis-arboleda una sombra.
Al final de un buen día, guardamos el sol en la gaveta.

Blanco y negro en verde, soy diferente,
como la luz de la luna es la misma del sol.

Imaginando yo que cuentas-cuento tuyas mis palabras;
con la sombra del silencio ilumino claroscuro tu decir,
formas puras de la noble naturaleza,
ostenta modestia la sensibilidad,
“brillo” intimo-abierto-espacio en lo tenue-Tanizaki,
elogio al profundo respeto por la diferencia.

Dothan, AL, USA. Derechos Reservados © 2019